TARJETA DE CALIFICACIÓN DEL 115º CONGRESO DE CLEAN WATER ACTION

September 18, 2018
Capitol Building - Washington DC

Las elecciones de 2016 fueron un punto de inflexión. Lamentablemente hemos girado en la dirección equivocada.

Desde que obtuvieron la mayoría en 2010, los republicanos en el Congreso han hecho todo lo posible por socavar las protecciones para nuestra agua y salud, y poner las ganancias de los intereses corporativos especiales por encima de las necesidades del público. Los líderes en el Senado pudieron detener los peores excesos de los republicanos en la Cámara de Representantes durante el 2014, y hasta enero de 2017, el gobierno de Obama actuó como una barrera de contención, rechazando proyectos peligrosos que hubieran retrasado el reloj de las salvaguardas para la salud y el medio ambiente. Lamentablemente, para algunos funcionarios electos, la protección del medio ambiente se ha convertido en un tema partidista.

Ahora, desde el inicio del 115º Congreso en 2017, los ataques a las salvaguardas más básicas para nuestra agua, aire y salud se han vuelto más frenéticos que nunca. La mayoría republicana en el Congreso aplaudió mientras la administración de Trump renunciaba a nuestro liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático. Los líderes republicanos en el Congreso han facilitado la Agenda de Agua Sucia de Trump, desmantelando con entusiasmo políticas modestas como la Regla de Protección de Arroyos que proporcionó a las comunidades en la zona minera algunas herramientas para proteger su agua potable de los desechos de la remoción de la cima de montañas para la extracción de carbón. Los miembros del partido republicano de la Cámara de Representantes y del Senado encontraron formas de dar aún más dádivas a la industria de los combustibles fósiles y ayudaron a Trump a instalar a ex cabilderos y ejecutivos de la industria en la Agencia de Protección Ambiental y los Departamentos del Interior y de Energía. Y eso fue solo en 2017.

Este Congreso se ha negado a responsabilizar a las personas designadas por la Administración, lo que permite al secretario Ryan Zinke reducir drásticamente el tamaño de los monumentos nacionales. También permitieron que el ex administrador de la EPA, Scott Pruitt, desperdicie el dinero de los contribuyentes, empiece a eliminar las protecciones para el agua potable y deje de lado a los empleados de carrera a pesar de sus escándalos de ética muy públicos. Los líderes republicanos han permanecido callados mientras el gobierno de Trump ignoraba el estado de derecho, e incluso intentaban ayudar a la EPA a evitar el escrutinio público al proponer cambios a la Ley de Procedimientos Administrativos, la ley que requiere que las agencias hagan participe al público durante el proceso de creación de normas.

Como verá en nuestra Tarjeta de Calificación, los republicanos en el Congreso han priorizado a los contaminadores corporativos y a los donantes de campañas por encima del público cada vez que tienen una oportunidad. Han votado para recortar los presupuestos de las agencias, socavar la ciencia utilizada para desarrollar salvaguardas y más. Los líderes republicanos han permitido a la industria de los combustibles fósiles y a otros a tener un dominio absoluto sobre nuestra democracia.

Con las elecciones más importantes del siglo XXI a la vuelta de la esquina, esperamos que use estas calificaciones como guía en la urna. Las personas que nos representan importan. Durante demasiado tiempo, nuestros Representantes y Senadores se han preocupado más por los poderosos intereses especiales que llaman la atención en Washington que por personas como usted y yo. Es hora de cambiar esto.

2018 también puede ser un punto de inflexión. Puede ser el año en que comencemos a retomar el Congreso y nuestra democracia.

Robert Wendelgass

Presidente y Director Ejecutivo, Clean Water Action

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