TARJETA DE CALIFICACIÓN de CLEAN WATER ACTION para el 116° Congreso

September 10, 2020
 Capitol Dome with flag

Desde el inicio del 116 ° Congreso en 2019, la Cámara de Representantes ha trabajado para poner a las personas, el agua y el medio ambiente primero, mientras que el Senado ha priorizado los intereses especiales corporativos y aprobar automáticamente los nominados del Presidente. La Tarjeta de Calificación de Clean Water Action documenta estos ataques y le muestra cómo sus funcionarios electos votaron en la legislación ambiental clave.

Es un cliché decir que las elecciones tienen consecuencias — pero es cierto.

Lo vimos especialmente en 2016 y luego de nuevo en 2018. Las elecciones de 2016 nos trajeron el peor Presidente para el medio ambiente en la historia moderna de Estados Unidos y un Congreso que puso la protección de las ganancias de los contaminadores y la implementación de la agenda de Trump antes de proteger nuestra salud, el medio ambiente o la democracia.

Los votantes comenzaron a enderezar el barco en 2018 barriendo campeones progresistas de todo el país a la Cámara de Representantes. Esta nueva mayoría se puso a trabajar inmediatamente para responsabilizar a la administración de Trump y aprobar legislación que prioriza a las personas. El primer proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes en 2019 fue H.R.1, la Ley para el Pueblo, una serie de reformas democráticas. La Cámara de Representantes continuó, aprobando casi 500 proyectos de ley, incluyendo legislación para proteger el Refugio Ártico de la perforación, convertir a Washington DC en el estado número 51, proteger nuestras costas de la perforación en alta mar y más. La representante Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) y el senador Ed Markey (D-MA) presentaron el Nuevo Trato Verde, con cientos de copatrocinadores y la Cámara de Representantes rechazó los imprudentes recortes de gastos de la administración Trump.

La Cámara de Representantes en el 116 ° Congreso ha hecho que la administración de Trump rinda cuentas, celebrando audiencias para investigar decisiones de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) y el Departamento del Interior (DOI, por sus siglas en inglés) que ponen en riesgo nuestra salud, agua y tierras. Han introducido proyectos de ley como la Ley Agua Limpia para Todos, que derogaría la Regla de Agua Sucia de la administración de Trump. En 2020, la Cámara de Representantes aprobó los cargos contra el presidente Trump en el juicio político al que fue sometido.

A medida que la nación se vio afectada por la crisis del COVID-19, la Cámara de Representantes continuó poniendo a las personas primero en los esfuerzos de socorro. Además de los proyectos de ley de estímulo y socorro que también fueron aprobados por el Senado y firmados por el Presidente, la Cámara de Representantes ha aprobado proyectos de ley como la Ley HEROES para fortalecer nuestras elecciones al proporcionar a los estados los fondos necesarios para hacer que la votación sea segura y ampliar el voto por correo. La Ley HEROES también establecería una moratoria sobre los cortes de agua y servicios públicos y financiaría un programa para ayudar a las personas de bajos ingresos a pagar sus facturas de agua. A pesar del abrumador apoyo público a estas medidas, el liderazgo del Senado republicano ha indicado que es poco probable que aprueben el proyecto de ley en su forma actual.

Durante la pandemia, la Cámara también aprobó H.R. 2 en julio de 2020. H.R. 2 es un proyecto de ley de gran alcance para financiar un sistema de transporte del siglo XXI y realizar mejoramientos a la infraestructura defectuosa del país. Es una legislación prospectiva que crearía empleos y abordaría las emisiones del sector transporte, la mayor fuente de contaminación por el cambio climático del país.

Desafortunadamente, el Senado de EE. UU., bajo el liderazgo del líder mayoritario Mitch McDonnell, ha mantenido su compromiso con la aprobación automáticamente de la agenda del Presidente en lugar de operar como una rama separada del gobierno.

El Senado podría haber exigido rendición de cuentas cuando terminaron los cargos plagados de escándalos de Scott Pruitt en la EPA y Ryan Zinke en el DOI, pero los Senadores simplemente confirmaron sus reemplazos — ambos cabilderos corporativos para la industria de los combustibles fósiles —  siguiendo votos partidistas. De hecho, el Senado ha dedicado más tiempo a confirmar los nombramientos judiciales y de otro tipo del presidente Trump que a legislar. El Senado ha dejado que importantes proyectos de ley como H.R.1 persista y se ha negado a considerar cualquier legislación importante para abordar la crisis climática o la contaminación química de nuestra agua. El único proyecto de ley ambiental importante aprobado por el Senado fue la Ley Vasta Naturaleza Americana (GAOA, por sus siglas en inglés), que financia en su totalidad la Ley de Conservación de Suelos y Agua y aborda el retraso en el mantenimiento de nuestros parques nacionales. Si bien es importante, la aprobación de GAOA no compensa la negativa del Senado de anteponer las necesidades de las personas a las ganancias de los intereses especiales corporativos.

El Senado tampoco ha estado a la altura de la tarea cuando se trata de ayudar al país a capear la crisis del COVID-19. Después de las rondas iniciales de proyectos de ley de socorro, el Senado ha exigido rescates adicionales para las corporaciones y protección de responsabilidad para las empresas que podrían obligar a sus empleados a volver a trabajar sin las debidas garantías. El liderazgo del Senado está dispuesto a permitir que los estados quiebren, no asignará fondos para que los estados puedan garantizar elecciones seguras y justas, y se mantiene al margen mientras el Presidente intenta desmantelar el Servicio Postal de EE. UU.

Debemos cambiar esto.

La elección más importante de nuestra historia es este noviembre. Esperamos que utilice estas calificaciones como guía en las urnas. Las personas que nos representan importan. Durante demasiado tiempo, demasiados funcionarios electos se han preocupado más por los poderosos intereses especiales que tienen la sartén por el mango en Washington que personas como usted y yo. Es hora de cambiar esto.

Debemos elegir a personas en 2020 que trabajen con nosotros para construir el futuro justo y sostenible que todos merecemos.

CALIFICACIÓN: Clean Water Action calculó 18 votos para cada Representante y 5 votos para cada Senador.

Para obtener una calificación perfecta de 100%, un miembro del Congreso debe votar correctamente en todos los votos para los que registra un voto. La mayoría de los votos siguieron las líneas partidistas — los republicanos generalmente votaron en contra y los demócratas a favor del medio ambiente. 111 miembros republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos obtuvieron cero o una calificación de un solo dígito.

225 miembros demócratas de la Cámara de Representantes obtuvieron una calificación de 94% o mayor, incluidas 213 calificaciones perfectas de 100%. En el Senado, 45 de los 47 miembros demócratas e independientes obtuvieron una calificación superior al 80% o mayor, y 40 obtuvieron una calificación perfecta de 100%. En contraste, solo un miembro republicano del Senado obtuvo una calificación de 80% y la mayoría obtuvo una calificación de 40% o menor. La división partidista es clara — los miembros republicanos del Congreso favorecen los intereses especiales corporativos mientras ponen en riesgo nuestra salud, medio ambiente y clima.

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